Irache es uno y múltiple, es piedra y es espíritu, es pasado y presente, esplendor y decadencia, ciencia y fe...y es muchas cosas a la vez, por eso a cada uno de los que nos acercamos al Monasterio nos conmueve un algo diferente, la majestuosidad del conjunto o la finura del detalle, la evocación del pasado, o el disfrute del ahora.
Partiendo de ese planteamiento, hemos solicitado a diversas personas vinculadas al Monasterio o a la Asociación, que elijan el rincón que les gusta más y nos cuenten en unas pocas líneas sus razones. El resultado es un mosaico jugoso y diverso, tan diversas como son las sensibilidades, y la experiencia personal respecto al Monasterio.
Seguro que después de visitar el Monasterio, tu también tienes un rincón preferido. Envíanos a amigosdelmonasteriodeirache@gmail.com una foto con una breve explicación y lo publicaremos en esta página. !Anímate y participa!.
Asunción Domeño M. de Morentin.
Doctora en Arte (Universidad de Navarra)
Se trata de uno de los más ricos y armoniosos conjuntos del Renacimiento navarro. Realizado en dos fases constructivas, entre 1540 y 1586, en él intervinieron, entre otros, el maestro cantero guipuzcoano Martín de Oyarzábal o el entallador Hernando de Lubiano, correspondiendo a Juan de Aguirre, vecino en aquel entonces de Estella, la realización de la Puerta Spetiosa según modelos del tratadista Diego de Sagredo. Su rico programa iconográfico, localizado en capiteles, ménsulas y claves, en el que conviven motivos paganos con otros religiosos, constituye un excelente ejemplo de la simbiosis de fuentes y referentes que utilizó el arte de este periodo.También son de destacar por su belleza y expresividad los medallones con bustos de dioses y personajes mitológicos que decoran las enjutas de la arquería del patio central. Es un verdadero deleite estético pasear por sus galerías contemplando la cadencia de sus formas arquitectónicas y recrearse en la belleza de sus motivos ornamentales.
Joaquin Ansorena Casaús.
Fundador y Expresidente de la Asociación
Mi rincón favorito sería el de la nostalgia. Esas piedras que fueron Monasterio Benedictino, cuna del Santo Veremundo que nació y murió en Navarra. Universidad, hospital de peregrinos en el Camino de Santiago, Escuelas Pías, hospital de sangre en las guerras carlistas, Margarita de Borbón, la Orden de San Juan de Jerusalén, con Barrington, San Benito Menni, camillero, el cura trabucaire defendiendo estas piedras y un ángel de la guarda, más que un guardián, que todavía pulula por los rincones del Monasterio. Este es mi Irache lleno de misterio e historia.
Angel de Miguel. Poeta y escritor
De Irache, el monasterio más poético de Navarra, elijo la silueta del cenobio contemplada desde la carretera de acceso a la fachada occidental de la iglesia. El cielo de Montejurra pone luz de cuadro de Fray Angélico a un fondo de azul purísima. Precisamente es ese color, símbolo de la Virgen María, el que nos ayuda a escuchar con nitidez la saliente voz del poema en piedra que recitan los muros del conjunto arquitectónico.
José Miguel Ruiz San Martín
Presidente de la Asociación
Cada rincón es mi rincón favorito, pero hay dos lugares muy especiales, que han significado mucho en dos etapas importantes de mi vida.
Hace 50 años: mi lugar favorito en la época de estudiante escolapio era el Claustro Plateresco, no tal como aparece ahora, que me resulta algo frío en su desnudez vegetal, sino como lo recuerdo de entonces, inspiración para tantos buenos poetas, con la la luz tamizada a través de los pinos, la fuente llena de vida, las hojas carpas, y la música del agua cayendo pausadamente a través del musgo modelado gota a gota, creando una fusión lírica de todos los sentidos en una única armónia de paz. Lugar perfecto para conversar, para pasear, orar...o simplemente para dejarse estar.
Hoy día: he disfrutado con la contemplación de la iglesia abacial en estos últimos meses que ha estado abierta, majestuosa en su traza, hermosa en su total austeridad, sugerente en su silencio y penumbra, evocadora de liturgias solemnes o rezos íntimos, sintiendo el peso de los siglos y de otras vivencias sin duda más relevantes que las mías, sin embargo también importantes, no siendo la menor de ellas, la de nuestra boda ante la Virgen de Irache en 1979, y ya puestos...la de nuestras bodas de plata.
Jimmy Aguinaga
Tesorero de la Asociación
Desde muy joven, he sido un enamorado de Irache y con el paso de los años he llegado a querer al Monasterio con un sentimiento cada vez más profundo.
Siempre que subía por la carretera de Ayegui hacia Logroño, no dejaba de volver la cabeza hacia la izquierda para ver la mole del monasterio. Es una vista que me dice algo especial por su grandiosidad de conjunto, entre viñedos. Pero hay un detalle único: no puedo evitar centrar mi mirada en el cimborrio e imaginar que tiene las facciones de un extraterrestre, con dos ojos, la nariz, la boca y esa cubierta que recuerda un artilugio galáctico. Podría ser extraterrestre, si no fuese porque el ojo izquierdo parece dejar escapar una lágrima rojiza que lo hace casi humano, un poco cómplice de mi mirada.
Gaizka Olave Basogain
Conserje de Monsterio
Es el punto en el que te detienes a descansar dejándote llevar por la quietud y el silencio de estos muros, donde te permites dilatar el tiempo para encontrarte contigo mismo. Es el sitio donde generas la auténtica "red social" con las personas que visitan este Monasterio. Es la posición para tomar el pulso a los visitantes que entran a ver este monumento, sirve igualmente para charlar con el turista ávido de conocer detalles que no deja de sorprenderse por la grandiosidad del conjunto monumental o el peregrino inquieto por descubrir historias que compartir a su regreso del viaje. Así mimo, es el refugio improvisado para los viajeros sorprendidos por las inclemencias meteorológicas que entran para organizarse con sus pertenencias y salir de nuevo a batallar con los avatares del camino. Y, por último, es el lugar desde el cual le dices a la ardilla: "¡¡¡Hey, por esta puerta no entres, que ya llevas tres intentos este mes !!!..
Miren Zuza Aguinaga
Expresidenta y Secretaria de la Asociación
El monje glotón está en la fachada NO., cerca de la puerta de San Pedro. Es una zona disimulada pero visible. Es la figura de un monje arrodillado que, aparentemente, trata de pasar desapercibido, sorbe o chupa una copa con su mano izquierda. Al lado tiene un tazón que podría servir como escudilla. El aspecto físico del personaje no ofrece mayor duda de su afición a la comida y la bebida.
Conchita Zuza Aguinaga
Fundadora y Expresidenta de la Asociación
Más que un rincón, la perspectiva abierta del monasterio orientado como todos hacia los Santos Lugares, tiene en su triple ábside mi lugar favorito.
Es la cabecera luminosa de esta construcción modélica que va para los novecientos años y que es motivo de admiración, para quien con sosiego y paz, logra contemplarlos. La fina piedra y bien labrada, con el alabastro del trasluz, con la corona del cimborrio octogonal -corona suntuosa-, es el retrato de Santa María la Real de Irache, que a mi juicio, da la personalidad a esta abadía que tanto queremos.
Los canecillos juguetones, las columnas muy bien compensadas, el buen cimiento de las piedras sillares, esa blancura pétrea que contrasta con el verde del aserrado Montejurra, componen un cuadro que habla de trascendencia, de camino hacia la meta compostelana. Lugar de oración, de acogida hospitalaria y de caridad cristiana, Casa del Saber, todo se percibe desde ese juego de volúmenes que componen los tres ábsides del románico maduro que tenemos y debemos ponerlo en valor, en el monasterio.
Jesús Tanco Lerga
Fundador de la Asociación
Me gusta recrearme en el segundo claustro del monasterio, un siglo posterior al magnífico plateresco, que tanta fama ha dado al monasterio, a pesar de la Francesada y otros que lo pudieran haber reducido a simple ruina.
El claustro de la Universidad, más recoleto y discreto, rememora el trabajo cotidiano de los estudiantes de la Universidad irachense, infanzones muchos, otros segundones con apetencias episcopales o prebendas eclesiásticas. Los más, de buenas familias, entregadas en esos años de juventud fecunda a la lectura en la Biblioteca ilustrada, con la imprenta produciendo obras en el florecimiento renacentista de la cultura y de la fe. Seguro que la dedicación a San Cipriano de una ermita a mil metros de esta montaña sagrada, o la advocación de San Martín de Tours de la iglesia, y la irradiación cultural y religiosa de la zona, algo tiene que ver con esta gran Casa del Saber, primera Universidad del reino de Navarra. Vaya mi recuerdo permanente al claustro universitario de este florón de la cultura navarra, en el más que milenario monasterio de Santa María la Real de Irache.
Ramón Ábrego Pérez
Miembro "entusiasta" de la Asociación
La tradición popular y los poetas siempre han afirmado que Martín de Oyarzábal, nacido en Azpeitia, escultor que trabajó en el monasterio de Irache en loa años centrales del sigloXVI.
Nos legó su autoretrato en la confluencia de las alas Sur y Oeste del claustro plateresco. Los poetas añaden que el mazonero guipuzcoano tomó como modelo la bella cara de su esposa, Elvira de Zúñiga, para esculpir el rostro de la Virgen en la Puerta Speciosa. Es el hermoso homenaje a dos mujeres (María de Nazaret y Elvira de Zúñiga) por parte de un hombre de profundas convicciones cristianas, sensible y enamorado, que vivió en nuestro monasterio entre 1540 y 1545. Así me lo contaron, así lo cuento a ustedes y escrito en piedra está.
Carmelo Ciordia Azanza, "Ángel Guardián" del Monasterio
Es un rincón olvidado, pero no para mí. En los años cuando yo contaba cinco o seis, corría el año 1954, en aquella cocina donde los grandísimos cocineros hermanos escolapios, Nicanor Porto y Pedro Núñez, cocinaban unas excelentes paellas con tropiezos de gallina y conejos, productos de la granja de la casa. Comíamos mi padre y yo y algunos empleados del monasterio. En invierno, por las ventanas sin apenas cristales, entraban los copos de nieve tan abundantes aquellos años. Esta cocina era provisional ya que se estaba construyendo otra a la se le llamó la casa de las monjas religiosas escolapias, una casa muy moderna con una buena cocina provista de cuatro fuegos de carbón y leña donde las religiosas guisaban y se encargaban de la limpieza de la ropa de los juniores y de la comunidad. Que nostalgia, y algo más al recordar aquellos años.
Jesús Elbusto Laita,
Expresidente la Asociación
Mi rincón favorito es el conjunto monacal, todas y cada una de las piedras que forman Irache-Iratxe tienen vida propia, esconden una historia y un mensaje. Desde cualquier rincón podemos escuchar y contemplar los entresijos cotidianos, encuentros y desencuentros, oración y canto, amistad y desavenencia, paseo, lectura y arte. Todas ellas fieles guardianes de la historia monacal. solamente tenemos que escuchar y disfrutar del silencio.
Jesús Garín
Miembro de la Junta Directiva
Al abrigo de nuestro querido Montejurra, se encuentra el Monasterio de Irache, que nos ofrece una inmensa mole, que a lo largo de la historia, se define como una gran edificación medieval, renacentista y barroca. Su localización , se encuentra en las proximidades de Estella, paso obligado para el camino de Santiago y parada interesante, para peregrinos y amigos de la Ruta Jacobea. Particularmente y aunque todo el conjunto es ideal, a mí me impresiona fundamentalmente, la cabecera del templo, con sus dos ábsides laterales cilíndricos, creando uno de los conjuntos más armoniosos dela arquitectura románica navarra.
Antonio Sola Alayeto
Dr. Geografía e Historia, Estudioso del Monasterio
Flanqueado el tímpano del que emerge el Padre Eterno, dos pequeños ángeles muestran sendos escudos. Esta notabilísima puerta se hizo entre 1546-47 en el 2º mandato de Fray Andrés de Quintanilla quien parece que quiere dejar constancia de la procedencia castellana de la Orden de San Benito de Valladolid, aunque asentada en este caso, en el pequeño reino de Navarra recientemente incorporada a Castilla en una teórica "unión equeprincipal".
Probablemente podría concretarse mejor si el conjunto escultórico de la Portada (como la del resto del claustro) hubiese conservado el color y su integridad en las partes salientes. Ello habría permitido apreciar los colores de cada una de las partes salientes. Ello habría permitido apreciar los colores de cada una de las partes de los escudos para su mejor identificación. El de arriba asemeja al originario de Castilla (Fernando III de Castilla y León y Beatriz de Suavia: 1 y 3, castillo: 2 y 4, león). El de abajo una réplica (reitera casi los mismos elementos) que el del tercer tramo de la crujía 1º con ligera variante en su combinación.
(*) Heráldica basada en la Crónica de los RR. de Navarra. En el Siglo XVI se creía que eran las armas de los primitivos reyes de Navarra desde el Siglo X.
Jesús Azcárraga Corta, Fundador de la Asociación
No es fácil decir qué parte de la iglesia te gusta más, ya que Iratxe tiene una enorme cantidad de verdaderas maravillas...pero hay que elegir alguna.
A mí, siempre me han llamado la atención los medallones que los encuentro preciosos. La mayoría muy bien conservados, siendo una amplia representación del santoral desde S.Pedro, primer Papa, pasando por San Benito y San Veremundo, y un largo etc. Mi relación con el monasterio fue en 1990, antes de crear la Asociación. Ese año nos casamos Mª Puy y yo en Iratxe y nos pareció un marco único. Lo que en aquel momento me llamó la atención fue la grandiosidad de la nave central: alta, sencilla, serena...Sin duda, el monasterio es un verdadero tesoro en todos los sentidos, especialmente , en el sentido religioso, histórico...(los franceses, guerras carlistas, hospital de guerra,...)
Carlos J. Martínez Álava
Dr. Historiador del Arte, Profesor
Desde las alturas del Hastial occidental, los arcos de la nave central enmarcan con su juego de curvas y contracurvas la intensa luz que la mañana deposita sobre el altar mayor. Todo es natural y simple a la vez. También complejo emotivo y de un simbolismo lejano. Y todos esos valores, cambiantes con el paso del tiempo y con nuestra actitud, los aportamos nosotros. Los vivimos nosotros. Por eso también debemos estar ahí dimensionando el espacio. Dotándolo de contenido. Imperfecta perfección.