Un domingo del mes de mayo recibimos la reliquia de la Cabeza de San Gregorio Ostiense. Al finalizar la misa se inicia el rito de pasar el agua por la cabeza y la bendición simbólica de los campos a los pies de la iglesia. La bendición de los campos, es un acto sencillo, pero cargado de sentido, que representa la vinculación del Monasterio y de los pueblos de alrededor con uno de los Santuarios más importantes de la zona.